martes, 22 de marzo de 2011

Sopa de tortellini y bollos de romero, by V

Hice este reto hace al menos dos semanas, pero se me ha tragado una cosa muy fea llamada dialectología. Lo publico por fin advirtiendo que va a ser un post muy largo, pero edificante, pues aprenderéis a hacer cosas ricas y a prueba de torpes. ¡Un reto muy bien escogido!

Sopa de tortellini
La receta que voy a seguir es la de Annie's Eats, que a su vez adaptó una receta de The Well-Fed Newlyweds


Ingredientes (para dos personas)
1/2 cebolla (o una pequeñita)
1 diente de ajo
200 gr de tomates (1/2 lata de tomates pelados en su jugo)
1/2 l de caldo de verduras o de pollo (el que prefieras)
125 gr de tortellini (yo los he usado frescos, rellenos de ricotta y espinacas, pero esta es la parte más libre)
60 gr de espinacas (dos o tres puñados)
Queso parmesano
Orégano
Aceite de oliva


Preparación
Pica la cebolla y rehógala en el aceite unos 5 minutos hasta que empiece a transparentar. Añade el diente de ajo muy picadito y déjalo rehogar un minuto para que suelte el saborcillo. Añade el orégano (sin cortarse, que le da mucha gracia), y los tomates. - Inciso - He usado tomates en lata porque es lo que pide la receta. Si quieres usar tomate de verdad, perfecto, pero ten en cuenta que los tomates de febrero no tienen mucho sabor, y además dan mucho trabajo porque hay que picarlos, quitarles las semillas... Los de lata dan un resultado estupendo y son más cómodos. Además, normalmente no son muy ácidos, así que no hay que echar azúcar - Fin del inciso -. Añade el medio litro de caldo (en mi caso, 1/2 litro de agua y como 2/3 de una pastilla de caldo de verduras), y llévalo a ebullición.


Cuando esté hierviendo, añade los tortellini y cocínalos según las intrucciones del paquete (siempre será menos tiempo si es pasta fresca). En la foto parece que sólo hay tortellini, ¡pero es que flotan! Debajo hay caldo, lo prometo


Un minuto antes de que la pasta esté hecha, añade las espinacas. Si, como las mías, son grandes, pártelas un poco (toscamente) con las manos antes de echarlas a la cazuela.


¡Ya tienes sopa de tortellini!


Ralla un poco de queso parmesano y échalo por encima, es el toque magistral.


VEREDICTO: no es que sea la sopa más fotogénica del mundo... ¡pero es estupenda! Es MUY fácil de hacer, muy rápida y muy resultona (todo muy cuantificado). ¿La volveré a hacer? Definitivamente SÍ. Aunque con ligeras modificaciones. Tengo una relación de amor-odio con las espinacas. Me gusta el concepto, pero las encuentro ásperas... así que he pensado que la próxima vez las sustituiré por champiñones salteados... ¡ñam!


Bollos de mantequilla y romero
Cómo no, receta de nuestra amada, idolatrada y líder mundial: Pioneer Woman. Son en realidad dos recetas en una porque, como decía P., lo que ella usa para esto es una masa comprada, pero recomienda usar esta masa también receta suya por si no la encuentras o te sientes especialmente artesano.


Las medidas de los ingredientes en la receta original vienen en cups (tazas) y teaspoons y tablespoons (cucharaditas y cucharadas), las medidas estandar de volumen en Estados Unidos. Si soléis hacer recetas americanas es muy recomendable hacerse con unas. No es muy difícil, yo tengo esta jarra medidora de Ikea que mide en dl y también en cups y vale un euro. Y, también de Ikea tengo las cucharas medidoras sin las que probablemente no sabría vivir, y valen otro eurillo. Pero soy una tía con suerte, y además tengo unas tazas medidoras de Williams Sonoma que me trajo P. de USA!

Voy a poner las medidas en tazas y en ml y g y esas cosas para intentar hacerlo un poco más fácil.

Ingredientes (a mí me salieron 12 bollos, pero eran enormes!)
1/2 l de leche entera
1/2 cup (120 ml) de aceite vegetal
1/2 cup (100 g) de azúcar
1 sobre de levadura de panadería (más un poquito de otro)
4 cups (500 gr) de harina
1/2 cucharadita de levadura química
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
1/2 cucharada de sal
1/2 cup (65 gr) extra de harina, aparte

Mantequilla
Romero
Sal gorda


Preparación
Mezcla en una cacerola la leche, el aceite vegetal y el azúcar y caliéntalos, apartando la mezcla del fuego justo antes de que se ponga a hervir. Deja que se enfríe durante 45 minutos o una hora. Debe estar templada pero NO caliente


Añade la levadura de panadería y deja que asiente durante un minuto. Como la mezcla estará templada, la levadura se calentará y se hidratará y todo será mucho más fácil.


Mueve la mezcla a un recipiente más grande (o quédate con tu cacerola si piensas que será lo suficientemente grande... pero esta cosa crece bastante) y añade 4 tazas (500 g) de harina.


Mezcla todo hasta que esté bien incorporado


Cúbrelo con un trapo de cocina (el mío, una monería de Primark) y deja reposar una hora en un sitio sin corrientes de aire y que no parezca el Polo Norte. Un sitio cálido ayuda al levado.


Mi masa después de una hora (la moví para hacer la foto y se desinfló... snif):


Ahora añade la 1/2 taza (65 g) extra de harina, la levadura química, el bicarbonato sódico y la sal y mézclalo hasta que se forme una masa que no se te pegue a los dedos en exceso, ten en cuenta que vamos a hacer bolitas (yo tuve que echar un poco más de harina para conseguir la textura adecuada).


Engrasa con mantequilla una fuente de horno (yo usé una fuente de pyrex y una sartén de hierro de Ikea) y comienza a formar bolitas con la masa. Ponlas en las fuentes un poco separadas unas de otras.


Cubre con un paño y deja reposar unas 3 horas (o incluso más, que es invierno y hace mucho frío!). Después de esas 3 horas habrán crecido hasta convertirse más o menos en esto:



Funde un poco de mantequilla (al gusto) en el microondas y pincela los bollos con esa maravilla. Son unos bollos sensibles, y bajan si los presionas demasiado. Así que mantén un toque etéreo. Espolvorea romero por encima (me hubiera encantado usar fresco, pero no encontré, así que puse del seco...) y pincela otro poco de mantequilla por encima. Después, espolvorea con sal gorda.


Hornea a 200º hasta que estén dorados y estupendos. Pincela otro poco de mantequilla derretida por encima cuando aún estén calientes. Sí, somos malvadas. Pérfidas incluso.


VEREDICTO: son esplendorosos. A mi compañero de piso le encantaron! Dan un poco de trabajo, pero son muy aparentes si tienes gente en casa. Y es un agradable sustituto para el muy manido pan si quieres hacer algo diferente. La única pega que les saco es que duran poco, ¡al segundo día estaban duros como piedras! A lo mejor no los guardé debidamente... lo comprobaré en futuros estudios.



¡Este debe de ser el post más largo de la historia! Si alguien ha llegado hasta aquí se merece un premio: una dosis de felicidad instantánea:


2 comentarios:

  1. uou ^-^ Me encanta!! Cómo te lo curras mona!!! Qué cantidad de fotos y qué bien explicado todo!!! Y el video, fantástica Judy!!

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  2. Qué currado el post, me ha encantado. Tiene todo una pinta riquísima, como en el de Pa.
    ^_^

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