viernes, 27 de julio de 2012

Paciencia

Estos son los piececitos que no nos dejan actualizar todo lo que quisiésemos, porque por ideas no es!
Aunque ya está pensado el próximo post...

lunes, 16 de julio de 2012

Las Crónicas de Bélgica I: Helado de speculoos



¡Hemos vuelto! Al menos durante la aventura veraniega belga que nos estamos marcando Zis, P, Conejo y yo, V.

En el capítulo de hoy... helado de speculoos! Unas fantásticas galletitas típicas belgas más adictivas que las pipas. No es un secreto mi obsesión por los helados, la heladera es la mejor compra del universo, y si os enteráis de que las venden en Lidl (de donde es la nuestra), ¡tiraos a por ella! Los helados caseros salen cremosísimos, quedan super fardones para las visitas y son muy tontos de hacer, una vez que dominas la base, las posibilidades son infinitas.


Para este helado usé una crema de speculoos, una especie de nocilla con sabor a estas galletas que aquí en Bélgica es muy típica para echar encima de los gofres, pero que en casa es más típica para meter el dedo directamente en el bote.


Ingredientes 
1 taza de crema de speculoos
1 y 1/2 de leche entera
2/3 de taza de azúcar
un pellizco de sal
5 yemas de huevo
2 tazas de nata para repostería

Preparación
Calienta una taza de leche (reserva la otra media) junto con la sal y el azúcar en una cacerola mediana hasta que el azúcar se haya disuelto. Hazlo a fuego medio y no dejes que hierva. Prepara las cinco yemas de huevo en un bol y ve echando la leche templada sin dejar de remover. Pon la mezcla de nuevo en la cacerola.

Remueve la mezcla a fuego medio con una espátula resistente al fuego (o una cuchara de madera), llegando bien al fondo de la cacerola, hasta que la mezcla se espese. Básicamente es hacer unas natillas claritas. Esta es la base de todos los helados cremosos, y a partir de aquí se pueden hacer mil variantes.

Prepara la crema de speculoos en un bol grande y pon encima un colador finito. Pasa la mezcla caliente por el colador sobre la crema para eliminar cualquier resto de huevo cuajado que haya podido quedar (no queremos eso en nuestro helado!). Añade la nata y remueve hasta que todo esté incorporado. Déjalo enfriar.

Yo lo eché en una jarra para que luego fuera más fácil verter en la heladera y lo dejé reposar durante toda la noche, así los sabores están más ligados. Antes de echarlo en la máquina, añade la media taza de leche que teníamos reservada y mézclalo todo, así quedará más ligera y la heladera no tendrá tanto trabajo. Pon la mezcla en la heladera y sigue las instrucciones de tu maravilloso cacharro.


La crema de speculoos no es fácil de conseguir en España, pero en este helado es fácil de sustituir esta crema por las galletas en sí bien trituraditas. Las galletas las tienen en cualquier supermercado, son estas:

Alstublieft!

*Fotos del helado cortesía de madre.